Luego de experimentar repetidas veces con los materiales y hacer varios montajes y desmontajes terminamos con dos conceptos, que aunque manejaban una estética diferente y su impacto no era el mismo ambos lograban el resultado deseado por nosotras, lograr que los espacios de transito como las paradas de bus sean áreas mas atractivos y no repelan a las personas por el frío que las rodea. Primero creamos un espacio en el cual el techo tenia diferentes colores, esperando diferentes luces gracias a la iluminación del sol o en su defecto de los faroles en la noche, en la banca había unos cojines formados por mangueras rellenas de glicerina y escarcha, a esto lo acompañaban unas bolsas de plástico transparente con el mismo relleno de las mangueras, estas bolsas colgaban juntas verticalmente en un alerón al costado de la parada, además el espacio quedaba encerrado por unas bombas de agua que colgaban dentro de unas medias veladas blancas; el resultado de esto fue un poco recargado y las bombas en las medias no tenían muy buena relación con el resto de los elementos, así que decidimos apartar este elemento y crear dos paraderos diferentes uno con el manejo del color con las mangueras, las bolsas de glicerina y los papeles de colores y otro espacio blanco en donde colgaban de un costado del paradero las medias rellenas con las bombas de agua, dos resultados diferentes pero muy interesantes y llamativos, con los cuales la gente que pudo disfrutarlos logro pasar un momento agradable en los paraderos del bus.


